Procastinar, el arte de posponer

Artículos, Estilo de vida

Procastinar es dejar para más adelante aquello que tienes que hacer ahora.

No es infrecuente dejar algo para luego, esto es algo que podemos considerar normal y que todos los hemos hecho alguna vez. Lo que no es normal es que de forma habitual, tengamos tendencia a dejar para luego, algo que debemos hacer ahora o que dejemos para el final algo que debemos estar haciendo y como consecuencia nos lleve a prisas, agobios… Todo sucede por algo y esta actitud no es más que un síntoma. Las personas que procastinan, tienden a reemplazar dichas obligaciones o actividades por algo más placentero y de menor importancia, como consultar el teléfono móvil, ordenar un cajón que lleva meses desordenado o cualquier otra tarea que está vacía de importancia.

Uno de los motivos que nos lleva a posponer algo importante es el miedo al fracaso y a través de estas tareas vacías, pero que producen un placer inmediato por su facilidad, compensamos el miedo y la incómoda sensación de poder fracasar. Realmente lo que hace una persona que procastina, es evadir la responsabilidad buscando evitarla, aún a sabiendas que tendrá que enfrentarse a ella. Esta forma de actuar provoca cierta adicción con los mismo efectos que una pequeña droga: placer inmediato, sentimiento de frustración al final y posterior desencanto con uno mismo.

Un procastinador, normalmente no distingue lo que es importante de lo urgente en su vida profesional y lo mismo puede suceder en su entorno personal. Precisamente las personas más exitosas son las que son capaces de diferenciar lo que es importante de lo urgente para poder distribuirse mejor el tiempo y dar importancia a lo primero sobre lo accesorio. El procastinador actúa hacia lo urgente, lo que hace que pueda verlo de forma inmediata y si es algo que es importante lo deja para el final, para convertir algo que era importante y necesitaba su tiempo, en algo urgente de inmediata acción.

Qué puedes hacer para evitar la procastinación. ¡Actúa ahora!
  • Planifica tu día el día de antes. Planificando tendrás mas claro lo que debes hacer, escribe las tareas para el día siguiente. Apunta en un cuaderno (¿lo llamamos el cuaderno P?) las tareas que si o si, tienes que hacer al día siguiente. Si quieres al final del día te asignas puntuación, siendo un 10 la puntuación mayor, si lo has conseguido todo y 0 si no has conseguido nada.
  • Tareas cortas.  En la lista de tareas, elige una y asigna un tiempo, el que quieras y te pones a realizarla SIN PAUSA. Cuando pase el tiempo que tu mismo te has asignado, te paras 10 minutos y te pones con la siguiente. Lo que más te va a costar el empezar, pero te estarás asignando una puntuación, la que quieras. Vas sumando puntos.
  • Divide lo complejo para ganar. Cuando tengas tareas complicadas y aparentemente intensas, las puedes dividir en fases de forma ordenada. Estas fases las vas haciendo siguiente la táctica anterior. Igualmente te asignas puntos.

Prográmate hacer esto durante un periodo de una o dos semanas y al final, si la suma de puntos ha sido superior a 100 puntos ¿te podrías permitir hacerte un pequeño regalo? Prémiate y celebra el logro conseguido y te auto invitas a algo que te guste.

Ten presente que postergar, posponer, procastinar puede poner en peligro tu actividad laboral y tus relaciones y lo que es peor, todo esto acaba haciendo mella en tu autoestima. ¿crees que puedes?

Si crees que necesitas mejorar en este freno a tu pro-actividad, ponte en contacto conmigo.

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