Políticos no emocionales

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Pensar que por el hecho de haber sido elegido democráticamente y estar al frente de una institución o representar a ciudadanos te da un barniz de inteligencia emocional es un error. Quien se dedica a la política normalmente es una persona que proviene de ámbitos diferentes a la función que va a desarrollar y debe aprender, como cualquiera a gestionar y a gestionarse interiormente.

Gobernar, gestionar lo público es necesario que lo hagan personas con verdadera vocación y que además quieran aprender a hacerlo, pues como decía Aristóteles: ”un Estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes” y si quien quiere gobernar quiere aprender a hacerlo mejor, ya estamos partiendo de la base de esa persona buena.

Que un político haga coaching con inteligencia emocional debería estar entre sus prioridades profesionales como mejora personal. Un político es una persona que va a gobernar a sus vecinos, a sus ciudadanos y debe hacerlo buscando el bien y siendo consciente del motivo que le llevó a esa importante decisión. Además la función del coaching para los políticos debe engranar los objetivos personales, estratégicos y de comunicación.

La misión del coaching político

Cuando he realizado procesos de coaching político lo he realizado en tres dimensiones que influyen y afectan al líder político, siempre sin “tocar” la ideas políticas de las que me mantengo al margen. Además soy perfecto conocedor de estas dimensiones pues durante cuatro años he estado en oposición y durante ocho en gobierno; lo he vivido.

Gestión de sí mismo. En este aspecto trato de sacar el máximo potencial como persona y como líder, basándome en herramientas para trabajar sus valores principales, alinearlos y ordenarlos. En este estadio pretendo que la persona se vea a sí misma y sepa qué está haciendo hasta ahora y que sea esa persona (el político en cuestión) si es así como quiere verse y como quiere que le vean.

Gestión con su equipo. Cómo trata a su equipo, qué ideas tiene, cómo conoce a las personas que forman su equipo de gobierno, su equipo de trabajo, su equipo de campaña. En este momento tengo presente que el político tiene que formar un equipo de personas de estratos muy heterogéneos y que con estas personas debe configurar un equipo que funcione, que sepa trabajar y que tenga un objetivo común. En definitiva, hacer un equipo de un grupo de personas diferentes.

Gestión y relación con su entorno. En esta etapa, mi objetivo como coach de equipos es que se tenga muy claro la función que de ellos se espera en la sociedad, en su entorno de influencia con sus oponentes políticos y por supuesto en su partido político.

En resumen, cuando actúo como coach político trato de sacar el máximo partido del político como persona y como líder que tiene que serlo, a través de priorizar y potenciar sus valores. Sócrates decía “Si quieres gozar de una buena reputación preocúpate en ser lo que aparentas ser”. Esa es mi principal misión como coach para políticos.

Aquí te muestro un esquema básico de mi trabajo en un proceso de coaching para políticos:

Control de las emociones

Es muy necesario saber gestionar las emociones, reflexionar y no reaccionar, de esta forma sabremos sentir lo que queremos sentir y no lo que desde el exterior parece que nos provocan a sentir. Aquí es importante la inteligencia emocional, el trabajo con lo más íntimo de la persona, con nuestro comportamiento y cómo nos relacionamos con el mundo. El “endiosamiento” es una piedra dura que hay que romper en muchos de los políticos, pues se tiende (desgraciadamente es así) a pensar que por el hecho de tener un puesto de responsabilidad se acaba caminando a un metro sobre el suelo, es una triste realidad. He comprobado cómo afecta esto y los enormes y maravillosos resultados cuando el político se ve vuelve a ver como persona, como un “primus inter pares” (primero entre los iguales) que decía el Derecho Romano, cuando la persona por delante del político-jefe es cuando verdaderamente triunfa y está dispuesto a tomar mejores decisiones para sus ciudadanos, su equipo y para sí mismo.

Gestión de equipos

El líder político, cuando gobierna acaba dirigiendo un equipo político y además de funcionarios, empleados públicos… y debe hacerlo de forma eficaz. Una correcta alineación de los equipos, un buen ambiente de trabajo crea entornos más productivos. Cuando aumenta la confianza, la comunicación y la minimización de malos entendidos, todo funciona mucho mejor. No es muy diferente a lo que trabajo en coaching ejecutivo y los resultados son beneficiosos para toda la sociedad que se relaciona con estos equipos.

Comunicación eficaz

Además trabajo en sesiones de coaching para políticos, la confianza y la responsabilidad en el trabajo, más que nada porque es una tarea ligada a la administración pública. Sin compromiso ético no hay fuerza moral que arrastre a quien trabaja junto al líder político. Y más que esto, en sesiones trabajo la forma de comunicar, la forma de llegar emocionalmente a los demás y ser más convincente y ágil al hablar tanto en un cara a cara como cuando hay que hacerlo en público. A través de nuestro lenguaje verbal y no verbal podemos llegar mucho más lejos de lo que creemos.

El político como líder

¿Se puede ser un buen político si no se es buen líder? No. Rotundamente NO.

Considero que el liderazgo suele aparecer como una cualidad innata en las personas, hay personas que nacen líderes pero también creo que se puede desarrollar si hay voluntad. Además quien tiene “madera” de líder debe asumir que lo es y debe querer y saber ponerse delante del proyecto. Un líder que sabe y demuestra querer… arrastra a los demás pues los demás saben que llegarán donde quieren llegar porque el líder se lo va a facilitar.

Conciliación

En mis sesiones de coaching para políticos trato también la conciliación profesional con la vida personal, de la que una persona dedicada a la vida pública nunca debe olvidarse. Los vecinos, ciudadanos, los votantes quieren ver personas, políticos humanizados que son madres, padres, hijos, hermanos. Se trata de ser normal de estar entre los normales y comportarse de forma normal sabiendo de la responsabilidad que se les encomienda para gobernar tanto estando en gobierno como en la oposición.

 

¿Te dedicas a la política?
¿Qué te impide beneficiarte de un proceso de coaching político?

En unas 8 sesiones, te verás y te irán viendo de una forma diferente, ganarás en confianza y generarás mucha más confianza. Se trata de GANAR y de GANARte

 

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