Tu ejemplo

Artículos, Desarrollo directivo

Predicar con el ejemplo. Seguramente no hay mejor forma de decir a los demás cómo hay que hacer las cosas, que siendo tu mismo el modelo a seguir, el patrón de comportamiento.

Los siguientes consejos entran dentro de lo más lógico del comportamiento humano, pero una vez más, creo que es bueno poner negro sobre blanco para recordarlos y ser conscientes de lo que debemos hacer. ¿Te haces un autochequeo de cada uno de estos cinco conceptos? Seguro que podemos mejorar.

 

  1. Se puntual 

La puntualidad es fundamentalmente respeto por los demás y es una cualidad muy fácil de cumplir. No podemos ser generosos con el tiempo de nuestra última reunión para llegar tarde a la siguiente. Mucho peor es llegar con las justificaciones de “es que tengo mucho lío”, “me han enredado”, “vaya día que llevo…” porque inconscientemente estás demostrando ineficacia y falta de gestión del tu tiempo, que además puede provocar que los demás tampoco puedan gestionar el suyo (por el que lógicamente luego podrás pedir cuentas).

Puntualidad en llegar a tu puesto de trabajo, en asistir a las reuniones, en hacerlas eficaces y eficientes.

Es recomendable que tus empleados sepan que su horario es también tu horario, ser jefe lleva un plus de compromiso y esto a veces implica un plus de trabajo; es así.

Debes mostrar los valores de la empresa en tu actitud. De nada sirve tener unos valores en la empresa si luego en tus conversaciones estos se tiran por tierra con comentarios soeces.

 

  1. Las apariencias no engañan.

La forma en la que estás vestido debe ser la correcta para tu trabajo, para tu entorno, tu función… No tanto en lo que lleves puesto sino también en cómo lo lleves. Unos zapatossucio a primera hora de la mañana, un pantalón o una falda en la que se nota la falta de un toque de plancha, un pelo desarreglado, una barba o una cara descuidada a primera hora de la mañana van a mostrar cómo eres.

Además de esto, también muestra tu forma de ser, la forma en la que tienes organizada la mesa, tu despacho o tu puesto de trabajo. Hasta el lugar donde tomas las notas cuando hablas por teléfono o cuando estás en una reunión, define cómo te tomas el trabajo.

¿Te imaginas organizando una reunión en la que un empleado tuyo, para apuntar toma una hoja que ha cogido de la papelera? Esto es un caso extremo, pero piensa que acción similar has visto en tus últimos días.

  1. El éxito es también de los demás. 

Se llega más lejos acompañado que en soledad. El éxito en soledad es complicado y desde luego es imposible que dure mucho tiempo. Una muestra de respeto hacia tu equipo, tus compañeros o subordinados es compartir el éxito con ellos (desde una felicitación, hasta una nueva responsabilidad). Además esto es una muestra de respeto hacia quien ha trabajado contigo.

Mostrar que tu éxito es en parte debido a su colaboración, va a motivar a los demás y esto te lo van a devolver con su mayor esfuerzo y compromiso.

  1. Recomienda tu empresa. 

Debemos ser agradecidos con el lugar en el que estamos trabajando y en este sentido debemos ser embajadores de nuestra empresa.

En redes sociales, en nuestro blog, en nuestro perfil debemos hablar bien de nuestra empresa, del lugar en el que pasamos y al que dedicamos tantas horas al día. Seguro que hay motivos para comentar hechos agradables de nuestro trabajo. Hablar bien del lugar en el que trabajamos, es también hablar bien de nosotros mismos.

  1. Escuchemos activamente 

Esta cualidad, la última, es quizá la que más empatiza con nuestro equipo de trabajo. Sepamos escuchar lo que nos dicen y lo que quieren decirnos, para esto hay que prestar atención a quien trabaja con nosotros. Interrumpir al que habla, además de ser una falta de educación, da una imagen de estar pensando una respuesta más que atender a lo que se dice.

Un gesto, una frase puede indicarnos incluso un determinado estado de ánimo, al que hay que prestarle atención. Para esto es necesario hablar cara a cara. Con solo 10 minutos a la semana para hablar temas personales con la gente que tienes alrededor, podrás aprender mucho de ellas y será más fácil lograr su compromiso y también el tuyo con tu equipo.

¡Ah, cuidado! Cuando estés hablando con tu gente, lo importante es hablar con los demás y no estar pendiente del ultimo mensaje que te llega al teléfono móvil.

¿Verdad que hay mucho que mejorar?

¿Qué te propones, a partir de ahora, para mejorar estas cualidades?

 

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