Creencias que nos limitan.

Artículos, Coaching

Los andaluces son …, los madrileños son…, las rubias son…, los hombres son… ¿te das cuenta como tenemos mil creencias que en la inmensa mayoría de las veces no tienen ningún fundamento? Lo peor es que estas creencias nos bloquean y nos predisponen a actuar de una forme pre-determinada.

Creencias como sentirse incapaz de hablar en público, sentir rechazo a hablar con personas de otras razas o de otras religiones, creencias a pensar que tal trabajo es solo para personas de tal o cual manera, creencias que si vemos a una persona con el pelo largo y un gorro de lana…. o creencias que vi vemos a un señor con traje y corbata… Seguro que con alguno de estos ejemplos… has comprobado que alguna creencia pre-concebida tienes.

¿Se pueden cambiar las creencias?

Por supuesto que si, aunque te adelanto que no es un proceso fácil. Fíjate que hay creencias que se han mimetizado en nuestro ser a lo largo de años por lo que quitar una creencia es una tarea en la que hay que poner, lo primero consciencia de que es algo artificialmente admitido y luego voluntad.

Qué podemos hacer para cambiar una creencia

1) Qué situación quieres mejorar, donde ves dificultad.

Ejemplo: “Cuando tengo que hablar delante de otras personas no me salen las palabras y me lío, acabo no diciendo lo que quiero decir ni como lo quiero decir”.

2) Qué creencia hay tras esa actitud, qué quieres cambiar.

Resume lo que te sucede en dos o tres frases que definan esa creencia. (la timidez me vence, tengo inseguridad, no quiero que todo el mundo se fije en mi). Ten presente que cualquier acción que hacemos, aun no siendo consciente, nos reporta un beneficio.

3) Hazte la pregunta ¿es totalmente cierta esta creencia? Sincérate.

Si no tienes el 100% de seguridad que esta creencia es real, de qué te vale mantenerla. ¿Eres tan tímido, tan cortado, tan… que no puedes hablar en público? Actuar así, qué problemas te provoca. Si dejas de aferrarte a esta creencia, qué ganarías.

4) Busca el origen de dicha creencia.

Quién o en qué momento se ha originado. Por qué crees que eres así y te manifiestas de esa forma determinada. ¿No lo recuerdas? Entonces estamos ante una creencia inconsciente, no hay una base objetiva para sostenerla. ¿Qué nos impide desecharla?

5) ¿Esta creencia tiene algún beneficio añadido, algo que nos favorezca?

Hay creencias y acciones que aún siendo perjudiciales nos provocan cierto bienestar (fumar relaja, la timidez nos protege de lo exterior a nuestro círculo de confort… por ejemplo).

6) ¿Cuándo actúas con esta creencia, te acercas o te alejas de como quieres ser?

¿Cómo eres cuando actúas conforme a tu creencia? ¿Te gustas?

7) Elige una creencia que pueda anular a la creencia que te limita, busca lo contrario.

Crea una afirmación, una frase a modo casi de oración que sirva para afirmar la nueva creencia (Yo…. Soy una persona que quiere hablar delante de los demás, para comunicar mis sentimientos y expresar lo que siento…).

8) Localiza situaciones habituales en las que esta nueva creencia se va a ver expuesta y reconocida por los demás.

En algún momento anterior ¿te has mostrado con esta creencia, aunque fuera mínimamente? ¿cómo te has sentido?

9) A partir de ahora, esta creencia tiene que estar presente en tu vida, en tu lenguaje y en cada acción.

Incluso cuando te hablas a ti, en la intimidad, en silencio debes hablarte con la nueva creencia.

Provoca momentos que respalden esta nueva creencia, provócate y haz que la nueva creencia se ponga en funcionamiento.

 

Si identificas la creencia, si pones voluntad, provocas el cambio.
Share this...
Share on FacebookTweet about this on Twitter

Deja un comentario