Competencias profesionales que no se estudian

Artículos, Desarrollo directivo

Para tener determinadas competencias profesionales no hace falta pasar por la universidad. Las 10 competencias profesionales que te expongo a continuación son herramientas esenciales que deberían conocer todas las personas pero más aún, en las que ejercen posiciones de responsabilidad.

 

Puntualidad

Llegar a la hora acordada a la cita, a una reunión… entregar el trabajo o el informe en la fecha en la que nos dicen o más aún, en la fecha en la que nos hemos comprometido, te va a permitir mostrarte como una persona confiable. Las excusas cuando se llega tarde no son más que pretextos que en la inmensa mayoría de las veces, somos conscientes que tienen poca justificación.

 

Iniciativa

La iniciativa va ligada a la proactividad. A través de la proactividad y la iniciativa podemos adelantarnos a hacer algo que sabemos que es necesario o podemos proponer a nuestro jefe que podría ser conveniente que hay que hacer algo concreto. Una persona con iniciativa es un valor muy importante en un equipo de trabajo.

 

Respeto

Respetar y aceptar a los demás tal como son, con sus defectos y virtudes y además, ser capaz de ponernos en su situación (empatía). Tratar de convencer al otro para que actúe como lo haríamos nosotros puede generar problemas, mejor aunar esfuerzos, preguntar cómo podrías hacer algo pidiendo la opinión del otro… al fin y al cabo, es respeto a la persona y a su forma de actuar. ¿Qué crees que pasaría si pides opinión cuando quieres lograr la complicidad de la otra parte?

 

Coherencia

Tu forma de actuar debe ir en consonancia a tus palabras. Tus hechos son un espejo de tu forma de pensar. Así además de ser un ejemplo, también te sirve para vivir en conciencia y quererte más. Al final deriva en un respeto a ti mismo.

 

Actitud positiva

Debemos dejar al lado las dificultades, los lamentos, las culpas para centrarnos en las soluciones. Qué podemos hacer para encarar un problema. Prueba a sonreir, incluso forzando la sonrisa si fuera necesario porque esta acabará saliendo sola. ¿Qué pasó la última vez que tuviste un problema muy gordo? La mayoría de las veces nada… por lo tanto, afrontar con optimismo lo que tenemos por delante.

 

Constancia

Querer que una planta crezca más por regarla dos veces al día no es la solución, más bien al contrario, conseguiremos que se pudran sus raíces. Lo mismo sucede con cada acción que queramos emprender. Hagamos las cosas con paciencia y constancia, con serenidad y a la vez con firmeza. La constancia es un montón de semillas que vas sembrando y tan solo hay que esperar a que germinen.

 

Interés por aprender

Actualizarse, mejorar nuestra formación, adquirir nuevos conocimientos es algo que toda persona que ejerza funciones de liderazgo debe tener muy presente.  Quedarnos con los conocimientos justos nos conduce a una situación de poder estar fuera de juego en corto plazo de tiempo.

 

Personalidad

Podría resumirse en “sé tu”, debes ser capaz de ser autónomo y tener criterio propio sin que necesariamente tenga que ser impuesto a nadie.

 

Amabilidad y agradecimiento

Un trato afable y dar las gracias deben estar presentes en nuestra actitud. Ser agradecidos y actuar con cortesía hacia los demás, aún en circunstancias en las que haya que manifestarse con firmeza.

 

Sentido común

Que muchas veces no es el más común de los sentidos. Sentido común para obrar con sensatez y que en gran medida resume las competencias anteriores. En este sentido podría decirse también que nuestra actitud ante circunstancias no queridas debería ser reflexiva y no reactiva y esto muchas veces se consigue con sentido común, así de simple.

 

 

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