7 estrategias anti estrés

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El estrés es una reacción natural de nuestro cuerpo ante un peligro que nos acecha. Es nuestro mecanismo natural de defensa para reaccionar rápidamente ante situaciones que supongan una amenaza vital. Desde el principio de los tiempos nos ha estado salvando la vida, pero en la actualidad ya no hay depredadores en la zona de los que tengamos que huir ni con los que tengamos que luchar por los recursos.

El problema ahora es que un atasco de tráfico, la presión del trabajo, los problemas familiares, etc. están provocándonos la misma respuesta defensiva de nuestro cuerpo y no sabemos bien ni cómo ni cuándo pararla.

Es posible que un poco de #estrés en el trabajo pueda volvernos más productivos, pero si toleramos su presencia de forma continua nos acabaremos enfermando. Si no somos capaces de bajar el ritmo, llegará un momento en que nuestro estrés se volverá crónico. Y con él llegarán las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, obesidad, diabetes, fibromialgia, enfermedades autoinmunes, insomnio…

La mejor manera de reducir nuestro “estrés cotidiano” es ir introduciendo paulatinamente cambios saludables en nuestras rutinas diarias. No esperes a una crisis para ponerle freno. Manejar tu estrés es algo que requiere de entrenamiento.

Estrategia número 1: Entiende qué es el estrés y observa qué te hace a ti personalmente estar estresado.

La respuesta al estrés comienza en el cerebro: cuando detectamos un peligro, los ojos y los oídos envían la información a la amígdala, un área del cerebro que contribuye al procesamiento emocional. Ésta interpreta las imágenes y los sonidos e inmediatamente envía una señal de socorro al hipotálamo. Éste a su vez se comunica con el resto del cuerpo a través del sistema nervioso autónomo.

A nivel fisiológico, se producen de forma inconsciente los siguientes cambios: el corazón late más rápido de lo normal, mandando más sangre a los músculos, el corazón y otros órganos vitales; la frecuencia del pulso y la presión sanguínea aumentan; las pequeñas vías aéreas pulmonares se ensanchan y respiramos más rápido; el oxígeno adicional se envía al cerebro, lo que aumenta el estado de alerta y los sentidos se agudizan.

El sistema nervioso simpático funciona como el “pedal del acelerador del coche”. A su vez, las hormonas de epinefrina provocan la liberación al torrente sanguíneo de glucosa y grasas, procedentes de los lugares del cuerpo de almacenamiento temporal. Estos nutrientes inundan el torrente sanguíneo y suministran energía extra a todo el cuerpo.

Para mantener el estado de alerta, el hipotálamo da la orden de segregar las hormonas de cortisol. Cuando el peligro ha cesado, el sistema nervioso parasimpático se encarga de pisar el “pedal del freno” y enviar los mensajes de calma y descanso al cuerpo.

Se ha comprobado que mantener niveles bajos de estrés de forma crónica mantiene activado este segundo mecanismo (el del cortisol), por lo que es como mantener un coche a ralentí demasiado alto y durante demasiado tiempo. Imagínate los daños que provoca en ti.

Ahora que ya sabes lo que pasa en tu cuerpo, observa cuándo te notas a ti mismo estresado y aprende a reconocer las situaciones de riesgo para prevenirlo. Limita tu tolerancia al estrés para evitar convertirlo en tu compañero de viaje.

Estrategia número 2: Desconecta, descansa antes de llegar al off.

En mi casa decimos siempre “para antes de que tu cuerpo te obligue a parar”. Porque el descanso es una necesidad biológica también y quizás no le damos la suficiente importancia. Con esto no me refiero a que te tires en el sofá toda la tarde, descansar también es hacer ejercicio, quedar con los amigos, irse de escapada, pasear con el perro, ver una película en familia… Elige la opción que más se adecue a ti y disfruta de tu vida.

Estrategia número 3: Vigila lo que piensas.

Nuestro pensamiento es el creador de nuestra realidad. En #coaching hacemos mucho hincapié en eso de que “el mapa no es el territorio”. Lo que significa que tu realidad puede no ser exactamente la realidad. Acostúmbrate a mantener cierta actitud curiosa con tus pensamientos, no te los creas inmediatamente. Obsérvalos y ponlos en perspectiva antes de decidir si te son útiles, o más bien tóxicos.

Estrategia número 4: Dedica un hueco todos los días a organizar tu agenda sabiamente.

Toma conciencia para no abarcar más de lo que puedes hacer en el limitado tiempo que tienes. Esto implica también reservarte los espacios necesarios para descansar y desconectar. Distingue lo importante de lo urgente y prioriza tus tareas. Pide ayuda y delega si es necesario. Encuentra tu equilibrio entre trabajo y ocio para sentirte bien todos los días, no esperes al fin de semana o a esas vacaciones que parecen no llegar nunca. Cada día es una oportunidad de sentirte a gusto con tu vida.

Estrategia número 5: Dedícate a una sola cosa cada vez, y luego continúa con la siguiente.

Cuando realices una tarea, que tu mente esté concentrada sólo en esa tarea y no en lo que vendrá después, en responder el e-mail que te ha entrado a la vez que tomas nota de una llamada importante o haces la lista de la compra online porque ya no te da la vida y tu nevera está tiritando… Haz cada cosa en su momento, una detrás de otra, no pienses tanto y simplemente hazlo.

Practicar #mindfulness te puede ser muy útil para entrenar la presencia en el ahora. Tienes varios ejercicios y consejos al respecto en mis artículos anteriores.

Estrategia número 6: Rodéate de personas que te hagan sentir bien sinceramente.

Somos seres sociales por algo. No te niegues tu círculo de apoyo y acude a él cada vez que lo necesites. Valora las conversaciones de calidad y haz que sean cada vez más numerosas en tu vida. ¿Cuándo fue la última vez que miraste de verdad a los ojos a la persona que estabas escuchando?

Estrategia número 7: Acepta las cosas tal y como son.

No hablo de conformismo, sino de realismo práctico. Sufrirás menos si entiendes que a veces las cosas no son exactamente como quieres que sean. Esto se lo enseñamos a los niños desde pequeñitos pero parece que al crecer se nos va olvidando. Igualmente te digo que a veces conseguir siempre lo que uno quiere no es exactamente lo que necesita.

Si consideras estas 7 estrategias como tu ruta para lograr vencer al estrés y necesitas ayuda para ponerlas en marcha, cuenta conmigo. Puedes pedirme cita presencial o por skype si estamos lejos. En mi perfil tienes mis datos de contacto.

Este artículo está escrito por Inmaculada Romero Romero, coach personal.

mindfulcoachingpersonal@gmail.com 

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Gracias por dedicarme tu tiempo #mindfulcoachingpersonal

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